Este martes, desde el peronismo resurgió la iniciativa de conformar un frente electoral «anti-Milei». Lo curioso es que el principal vocero fue Miguel Ángel Pichetto (Hacemos Coalición) quien, junto a su bloque, aportó votos para la Ley de Bases, entre otras políticas de Javier Milei. Y también pidió incluir a los gobernadores que avalaron la reforma laboral esclavista. Pichetto saltó del kirchnerismo al macrismo y luego armó una coalición propia.
Un día después (y en la misma sintonía) diputados y diputadas de Fuerza Patria mantuvieron una reunión con el economista Diego Bossio, en torno a cómo reconstruir un «relato económico propio». Estuvieron presentes Victoria Tolosa Paz (Buenos Aires), Guillermo Michel (Entre Ríos), Ernesto “Pipi” Alí (San Luis), Kelly Olmos (CABA) y Marianela Marclay (Entre Ríos).
Recordemos que Bossio fue elegido como diputado dentro de las listas del Frente para la Victoria; pero al asumir Mauricio Macri rompió para crear un bloque propio que colaboró con quórum y votos fundamentales desde sus 17 bancas. Antes había sido funcionario de CFK, a cargo del ANSES.
Entre las leyes más sensibles están las que beneficiaron a los Fondos Buitres. Fue impulsor de la derogación de la Ley Cerrojo que prohibía reabrir el canje de deuda soberana para quienes no ingresaron en la reestructuración original. Así, el macrismo tuvo las manos libres para entregar US$ 12.500 millones a los Holdouts. Estas legislaciones flexibles con los acreedores extranjeros, fueron antesala de la posterior toma de deuda con el Fondo Monetario Internacional que pesa hasta el día de hoy.
Similar a lo que ocurre con el gobierno de Milei, Macri no tenía mayoría parlamentaria cuando asumió. Y Bossio fue parte indispensable para garantizar gobernabilidad a sus políticas, desde Congreso. En su momento, Wado de Pedro dijo que Bossio había sido «uno de los pilares fundamentales en el Congreso de la Nación para que Macri pueda hacer todas las reformas estructurales en el sistema financiero, en las políticas sociales y en la política de endeudamiento».
Ahora los diputados de Fuerza Patria le piden consejos. El peronismo atraviesa una importante crisis de representatividad, en gran parte por haber enfrentado decididamente al gobierno de Javier Milei, por la colaboración directa de muchos legisladores y la inacción de las centrales sindicales que conduce. Entre muchos otros motivos, como las gestión de Alberto Fernández o el hecho de que una de sus principales dirigentes esté con prisión domiciliaria producto del lawfare.
La idea de formar un grande frente, sumando a los «traidores» de ayer y de hoy, tiene muchas debilidades. No solo para conquistar el apoyo de amplios sectores que están totalmente desencantados con los referentes del peronismo; sino también para lograr sostener una coalición de estas características.
