Un relevamiento reciente del Instituto de Estadística y Tendencias Sociales y Económicas expone un cuadro crítico en la economía doméstica: el 91,7% de los hogares argentinos arrastra deudas con más de 30 días de atraso, un indicador que consolida un fenómeno de carácter estructural.
El estudio, basado en 4200 encuestas realizadas en todo el país, confirma que el nivel de endeudamiento se mantiene alto desde 2024, pero advierte un deterioro en la calidad de esa deuda. “Nueve de cada 10 tienen algún tipo de deuda. Y quiero aclarar que cuando hablamos de deuda no hablamos de la factura de luz que vence en unos días o del resumen tarjeta queó hace 5 o 10 días. Estamos hablando de una deuda contraída o una una imposibilidad de al menos 30 días de su vencimiento”, explicó Germán Romero, responsable del informe, a Punto a Punto Radio (90.7).
Sturzenegger trató de «mafia» a guías turísticos y desde Córdoba le respondieron por sus dichos: «Es una falta de respeto»
A diferencia de otros períodos, el endeudamiento actual no está asociado al consumo de bienes durables o gastos extraordinarios. “Nos encontramos con que el 61% del uso de la tarjeta de crédito fue para alimentos”, detalló Romero, marcando un cambio profundo en el destino de los ingresos familiares.
La radiografía del informe muestra además una acumulación creciente de obligaciones. Solo el 14,7% de los hogares tiene una única deuda, mientras que el 61,8% acumula entre dos y tres, y un 23,5% supera ese nivel. Este último grupo casi triplicó su peso en dos años, pasando del 8% en 2024 a más del 23% en 2026.
“Hay una acumulación crónica de pasivos impagos”, advirtió el especialista, al describir una dinámica donde las deudas no se cancelan sino que se refinancian o se superponen.
El deterioro también se refleja en la instancia en la que se encuentran esas deudas. Solo el 18,2% está en situación regular, mientras que el 47% ya enfrenta gestiones de cobro y un 34,5% ingresó en etapa judicial. “Esto es grave porque la deuda se multiplica con intereses y costos legales”, señaló Romero.
En paralelo, el informe registra un aumento de los embargos: el 16,8% de los hogares tiene medidas sobre su salario, bienes o cuentas bancarias.
Córdoba: cómo será el esquema de servicios para el 23 y 24 de marzo
Otro dato que preocupa es la expectativa de pago. “Un 37% cree que no va a poder cancelar sus deudas y un 19% directamente no sabe qué va a hacer”, indicó, lo que refleja un escenario de incertidumbre creciente.
Para el especialista, el fenómeno ya excede lo económico y afecta el entramado social. “Antes existía un colchón familiar o de amigos, pero hoy eso cayó. Hay una ruptura del tejido social”, afirmó. En ese contexto, crece el recurso a financieras informales o prestamistas, con tasas elevadas y riesgos adicionales.
“Hay hogares que toman deuda sabiendo que no la van a poder pagar, sintetizó Romero. La conclusión del informe es clara: el endeudamiento dejó de ser una herramienta ocasional y pasó a convertirse en una condición permanente para una gran parte de la población.
