Un informe basado en datos oficiales y la opinión de asociaciones de inquilinos analiza la evolución de los precios y las condiciones del mercado locativo tras los cambios normativos.
El mercado de alquileres en la Argentina presenta un escenario de ajustes significativos tras la modificación del marco regulatorio. Según datos del INDEC citados por Gervasio Muñoz, referente de la asociación Inquilinos Agrupados, los precios de los alquileres han registrado un incremento acumulado del 560% durante los primeros meses del año, una variación que supera ampliamente el índice de inflación general.
Muñoz atribuyó esta dinámica a la desregulación de los precios del sector. «La desregulación del precio del alquiler obviamente produjo aumentos por encima de la inflación», afirmó. En su análisis, señaló que el funcionamiento del mercado inmobiliario no responde únicamente a la lógica de oferta y demanda, especialmente al tratarse de un bien de necesidad básica como la vivienda.
El referente planteó una aparente contradicción en el mercado: «Hay casi 3 millones de viviendas vacías en la Argentina y eso aumenta año a año». Para Muñoz, esto se explica por una concentración de la oferta: «Hay sectores que concentran muchas viviendas, que tienen la posibilidad de fijar el precio que quieran», lo que permitiría sostener valores elevados incluso con un stock desocupado.
En cuanto a las condiciones contractuales, tras la derogación de la ley de alquileres, se ha generalizado la práctica de actualizaciones trimestrales. «Todos los contratos de alquiler en Argentina tienen actualizaciones trimestrales», explicó Muñoz, lo que genera un desfasaje con los ingresos de los inquilinos, que generalmente no se ajustan con la misma frecuencia.
El decreto 70/2023, que regula actualmente la materia, otorga mayor flexibilidad a las partes para pactar las condiciones de actualización de los alquileres, pudiendo ser por índices de inflación, porcentajes fijos o una combinación de ambos. Muñoz también se refirió a la rentabilidad del sector, estimándola en torno al 7% anual en dólares.
El panorama actual, según la visión expuesta, presenta desafíos en el acceso a la vivienda para un sector significativo de la población, en un contexto económico de ajuste del poder adquisitivo.
