Un patrón meteorológico conocido como bloqueo atmosférico es el responsable de las temperaturas inusualmente altas y la elevada humedad que afectan a varias regiones del país, según informa el Servicio Meteorológico Nacional.
El territorio argentino registra temperaturas inusuales para el cierre de marzo, con valores que superan los promedios históricos. Este escenario responde a un bloqueo atmosférico, un fenómeno que impide el avance de los frentes fríos y estanca las condiciones climáticas actuales.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió informes técnicos sobre la dinámica de este evento, que genera picos de calor en el norte y altas temperaturas en la zona central del país. Este fenómeno ocurre cuando los patrones normales de circulación de la atmósfera quedan trabados durante varios días, lo que ralentiza o detiene por completo el desplazamiento habitual de los frentes fríos y los sistemas de tormentas.
La presencia persistente de un sistema de alta presión actúa como una barrera que impide el recambio de aire y prolonga las altas temperaturas. Esteban Zúccaro, meteorólogo del SMN, explicó: «Es un patrón que altera el flujo de los vientos en niveles medios de la atmósfera y hace que los sistemas de superficie no avancen. Las altas y las bajas presiones no se desplazan como lo hacen normalmente y eso hace que tengamos viento del norte casi permanente».
La masa de aire cálido impulsó las temperaturas máximas a un rango de entre 32°C y 38°C en provincias como Formosa, Chaco, Santiago del Estero, Córdoba, San Luis, Santa Fe y el noroeste de la provincia de Buenos Aires. En Chaco y Formosa, el calor extremo podría extenderse hasta el viernes con valores cercanos a los 40°C.
Por su parte, Mauricio Saldívar, meteorólogo de Meteored, detalló: «La persistencia de una masa de aire cálido sobre Buenos Aires, favorecida por el bloqueo que impone un anticiclón sobre el Atlántico, genera temperaturas entre 4 y 8 grados más altas que lo normal para la época del año». Agregó que la humedad es bastante alta, lo que favorece la formación de niebla y una mayor sensación térmica.
En la Ciudad de Buenos Aires, las temperaturas máximas se acercan a los 30°C, con mañanas de visibilidad reducida y jornadas pesadas por la combinación de calor y humedad.
Según los pronósticos, a partir del miércoles comenzará un cambio gradual con rotación del viento al sur y sudeste. «Eso quiere decir que ya para el día jueves vamos a empezar a sentir un alivio y se espera que empiecen a bajar las temperaturas, sobre todo de cara al fin de semana», detalló Zúccaro. Para el sábado se prevé una mínima de 18°C y una máxima de 26°C, mientras que el domingo las marcas bajarían aún más.
Mauricio Saldívar advirtió que las condiciones actuales todavía no muestran una salida inmediata y se mantendrán con períodos de mal tiempo, incluyendo lluvias y algunas tormentas de moderada a fuerte intensidad entre el miércoles y jueves, para luego dar paso a una mejora temporaria.
